martes, 16 de noviembre de 2010

ELEMENTOS DEL FOLKLORE ARGENTINO

UNA SOPA DE LETRAS PARA ENCONTRAR ELEMENTOS DEL FOLKLORE ARGENTINO PULSA AQUI

INSTRUMENTOS FOLKLORICOS ARGENTINOS

Una Sopa de Letras referida a los Instrumentos Folkloricos Argentinos.PULSA AQUI

domingo, 24 de octubre de 2010

COQUENA

Cazando vicuñas anduve en los cerros.
Heridas de bala se escaparon dos.
-No caces vicuñas con arma de fuego,
Coquena se enoja - me dijo un pastor.
- ¿Por qué no pillarlas a la usanza vieja,
cercando la hoyada con hilo punzó?
¿Para qué matarlas, si sólo codicias
para tus vestidos el fino vellón?
-No caces vicuñas con arma de fuego,
Coquena las venga, te lo digo yo.
¿No viste en las mansas pupilas oscuras
brillar la serena mirada del dios?
-¿Tú viste a Coquena? -Yo nunca lo vide,
pero sí mi agüelo - repuso el pastor;-
una vez oíle silbar solamente,
y en unos tolares, como a la oración.
Coquena es enano; de vicuña lleva
sombrero, escarpines, casaca y calzón;
gasta diminutas ojotas de duende,
y diz que es de cholo la cara del dios.
De todo ganado que pace en los cerros,
Coquena es oculto, celoso pastor;
si ves a lo lejos moverse las tropas,
es porque invisible las arrea el dios.
Y es él quien se roba de noche las llamas
cuando con exceso las carga el patrón.
En unos sayales, encima del cerro,
guardando sus cabras andaba el pastor;
Zumbaba en los iros el gárrulo viento,
rajaba las piedras la fuerza del sol.
De allende las cumbres de nieves eternas,
venir los nublados miraba el pastor;
Después la neblina cubrió todo el valle,
subió por las faldas y el cerro tapó...
Huyó por los filos el hato disperso,
y a gritos, en vano, lo llama el pastor.
La noche le toma sentado en cuclillas,
y un sueño profundo sus ojos cerró.
Cuando el alba tiñe - limpiando los cielos-
de rosa las abras, despierta el pastor.
Junto a él, a trueque del hato perdido,
Coquena, de oro le puso un zurrón.
No más en los cerros guardando sus cabras,
las gentes del valle vieron al pastor;
Coquena dispuso que fuese muy rico.
Tal premia a los buenos pastores el dios.
(JUAN CARLOS DAVALOS)

EL UTURUNCO

Por el Noreste Argentino, especialmente en Corrientes y Misiones se da por cierta la presencia de un animal mítico, mas precisamente de un tigre negro.
Se aparece en los caminos de improviso y ataca a los caminantes a los que despedaza con sus garras potentes, y despoja, ciego de furor, de todo lo que lleva encima, por insignificante que sean.
Se origina este ser diabólico, justamente de un pacto que hace el hombre con el diablo, quien le da fuerza, astucia y valor para vengarse de los hombres que le han hecho daño o simplemente a quienes desea hacer mal.
Cuando bajo la forma humana alcanza a oír el trote de un caballo y la voz del jinete, le basta revolcarse breves instantes sobre un pedazo de piel de tigre que lleva consigo siempre, rezar un credo al revés o bien algunas formulas que su protector, Satanás, le enseño y queda convertido en una verdadero felino sediento de sangre y destrucción.
Consumado su infame delito, volverá a su forma humana cuando lo crea conveniente.

LA MULANIMA

La mulanima es la transformación de una persona, que ha cometido el incesto con miembros de su familia o parientes cercanos, en una mula pequeña de poca edad.
Por lo general es flaca, de pelambre color oscuro, que recorre los callejones y caminos en desenfrenada carrera, con la cabeza baja y echando chispas por la boca, la nariz y los ojos, acompañados de ruidos de cadenas y rebuznos característicos semejantes a lamentos humanos. Estas transformaciones se producen generalmente después de las doce de la noche y hasta el primer canto del gallo, en las noches de tormenta y mucho viento.
Para salvar el alma de este ser condenado, es preciso esperarlo en un punto estrategico y de un certero golpe de cuchillo, despojarlo de una de sus orejas, pues el correr de su sangre es poderoso bálsamo de salvación.

EL DUENDE

Se dice que es un niño que murió sin ser bautizado o un niño malo que golpeó a su madre.
Es muy pequeño, lleva un sombrero grande y llora como una criatura. Tiene una mano de hierro y otra de lana, cuando se acerca a alguien le pregunta si con cual mano desea ser golpeado. Algunos dicen que, sin importar la elección, el duende golpeara siempre con la de hierro. Otros, en cambio, aseguran que los desprevenidos eligen la de lana y esta es la que en realidad más duele.
Posee unos ojos muy malignos y dientes muy agudos. Suele aparecer a la hora de la siesta o en la noche en los cañadones o quebradas. Tiene predilección para con los niños de corta edad, aunque golpea sin piedad a los mayores.
Se aconseja arrojar harina o ceniza al piso antes de ir a dormir cuando se tiene la sospecha de que hay un duende en la casa... porque a la mañana siguiente aparecerán las huellas del enano.
Se dice que el duende es muy aprensivo, entonces hay que hacer algunas porquerías para ahuyentarlo, como por ejemplo, fingir que se come los propios excrementos u ofrecerle tortillas encastradas; el duende se asqueara y se alejara para no volver.